lunes, 1 de febrero de 2010

Visitando Starbucks...


Nuestro equipo tuvo la ventaja de que uno de nuestros integrantes trabaja en un Starbucks desde hace tres meses lo que hizo esta tarea más fácil , al analizar los diferentes comportamientos de la gente y con la ayuda de nuestro integrante "infiltrado" observamos que el comportamiento varía en cuanto a edades y tal vez también en la hora del día; Por las mañanas los clientes son de oficina, todos tienen muchísima prisa, con celular en mano, buscan sólo rapidez.
Entre las doce y las tres de la tarde,llegan mayormente adolescentes de entre 15 y 18 años, chavos de preparatoria, piden no màs que frapuchinos, todos con sus mochilas se tumban en las salas, cada uno con un celular en mano, algunos hablando por teléfono, otros tomándose fotos y el resto sólo platicando. Hay quienes prefieren hacer sus tareas por equipos en la cafeteria,apartan la mesa más grande, sacan de una a dos laptos, son de escuelas privadas, no está de más decir que son computadoras muy bien equipadas, ponen música desde ellas o algunos prefieren poner su celular a todo volumen tratando de tapar la música jazz que por regla tiene que sonar en Starbucks.

Ya al atardecer, casi al caer la noche, abundan las parejas, ellos sólo prefieren platicar y fumar. Son los que permanecen más tiempo. A parte de ellos, hay mucha gente adulta, sólo piden un café, se sientan y se conectan a internet. Trabajan durante horas, se nota que es gente seria, la mayoría son hombres, es muy raro ver a una mujer haciendo esto.

En general los clientes son de una "posición" económica alta. Gente con rasgos específicos. Cargan con computadoras y celulares muy lujosos, llegan en carros de lujo. Hay gente que no necesita de la tecnología, sólo se sienta, pide un café, prende un cigarro y comienza a leer por horas.

Insistimos, la mayoría son hombres, son aquellos a quienes les interesa más la tecnología, pues las mujeres utilizan la cafetería como punto de reunión con sus amigos (as) o novios.

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